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Hace algunas semanas que elegí y compré mi lectura para este verano, ciertamente una novela para saborear (espero) con tiempo y con algo de tranquilidad de espíritu. De hecho, ayer le hinqué el diente a las primeras páginas de "La montaña mágica" de Thomas Mann, uno de esos libros que creo tener el deber de leer, confiando, eso sí, en no tener que tirar la toalla en el intento como me sucedió con el "Ulises" de Joyce. Y en un tris he estado de empezar el verano leyendo a Harry Potter. Y lo haré algún día; aunque T. Mann seguramente no tenga nada que ver con J. K. Rowling. Simplemente porque siento curiosidad por saber qué ha embelesado a tantos jóvenes que de otra manera probablemente no habrían leído ningún otro libro en la vida.
Y porque como dice Armas Marcelo "quienes prefieren la lectura como simple entretenimiento (y no como estremecimiento de sí mismos) están en su derecho de perder el tiempo". Pues eso, que espero estremecerme este verano con La montaña mágica.
2 comentarios:
Muy buena elección. Después te recomiendo 'La hermana' de Sandor Marai´.
Lo apunto, me apetece. Gracias.
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